Tu cuerpo te lanza mensajes a través de los antojos

Seguro que más de una vez has tenido un antojo. De momento y sin ningún motivo aparente tienes unas ganas irremediables de comer chocolate, queso, una hamburguesa… Debes estar alerta porque estas ansias no son simples caprichos de nuestra mente, sino una manera que nuestro cuerpo tiene de avisarnos sobre alguna carencia. Es su manera de lanzarnos un mensaje diciéndonos que nos hace falta algo: a menudo minerales que no siempre tenemos en nuestra dieta.

Es muy tentador caer en estos antojos, sobre todo cuando se trata de dulces, refrescos o snacks, pero debes saber que no son la solución. Los alimentos pobres en nutrientes no te aportarán eso que tu cuerpo necesita en ese momento y por lo que está avisando. Además muchas veces hacer caso a ese capricho significa consumir una bomba de calorías o comida poco saludable, lo que posteriormente nos puede hacer sentir culpables.

La alternativa es aprender a escuchar qué quiere tu cuerpo e intentar responder con alimentos que sí contengan esos nutrientes y sean saludables. Os vamos a dar una sencilla lista que os será de utilidad cuando sintáis esa irresistible tentación de llevaros algo a la boca.

Chocolate: magnesio

antojo de chocolate magnesio

Si de repente tienes unas ganas locales de comer chocolate es porque tu cuerpo tiene un déficit de magnesio. Si no quieres pecar tienes alternativas como la fruta: el plátano es rico en este mineral. Aunque no debes renunciar al chocolate, ya que el chocolate negro puro es rico en magnesio y no tiene tantas calorías.

Este antojo es muy común en mujeres que sufren el síndrome premenstrual, ya que en los días previos a la regla los niveles de magnesio del cuerpo bajan. Para compensar esta disminución puedes tomar nueces o almendras y legumbres (sobre todo judías y lentejas).

Bollería: cromo

antojo de bollería cromo

Te ha entrado la fiebre por comer bollería y matarías por un donut, un gofre lleno de sirope o los ahora famosos cupcakes. Si te vuelves loco por comer alimentos con un alto contenido en azúcar tu organismo te está alertando de que probablemente le falta cromo. El cromo se encuentra en alimentos como el brócoli, las patatas y las uvas.

El peligro de saciar este deseo generado por el antojo con un dulce es que genera altos niveles de insulina en el cuerpo, provocando una rápida sensación de energía y bienestar que al poco tiempo se desvanece cuando bajan los niveles de azúcar con el consecuente bajón. Y seguramente volverás a tener ganas de ingerir más dulce. Por eso lo más saludable son alternativas como los hidratos de carbono.

Carnes rojas: hierro y zinc

antojo de carne roja Hierro y Zinc

Si se te hace la boca agua con un buen chuletón o una gran hamburguesa de ternera podrías sufrir un déficit de hierro y zinc, y el antojo te lo hará saber. No es recomendable consumir carnes rojas a diario, por lo que puedes equilibrar la falta de estos minerales con alimentos ricos en ellos: verduras (sobre todo espinacas), legumbres y productos con soja.

Comidas saladas: sodio

antojo comidas saladas Sodio

El antojo de comidas saladas tiene un claro desencadenante: la deshidratación. Si alguna vez has tenido resaca seguro que has tenido la sensación de comer algo con sal. Y es que tu cuerpo te pide a gritos que repongas el sodio que ha perdido. La sal refinada no es recomendable, por lo que es mejor utilizar sal marina. Los pescados, la remolacha, el apio y el pepino también te ayudarán, aunque lo mejor es que hidrates tu cuerpo con ese oro líquido llamado agua.

Queso o comidas muy grasas: calcio

antojo de queso calcio

¿Te apetece picotear unos taquitos de queso? Eso puede significar que necesitas calcio. Y precisamente el queso es una de las mejores fuentes de calcio que existen, junto a la leche, el yogur natural, el brócoli o las almendras. También es sinónimo de falta de este mineral el antojo de comidas muy grasas y con mucho aceite.

Ahora que ya sabes como manifiesta tu cuerpo la carencia de estos nutrientes, está en tu mano decidir si sucumbes al antojo caprichoso o por su alternativa saludable.

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